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Los problemas de una persona con deficiencia auditiva en la sociedad mexicana

Por Julio César Carballido

El tema de la platica de hoy que titulamos “los problemas de una persona con deficiencia auditiva en la sociedad mexicana” es un tema por demás discutido aunque nunca ponderado en su valor integral, pues a pesar de que siempre, y digo siempre, por que ya en el siglo pasado durante la Presidencia de don Benito Juárez, se esbozó algo referente a la hoy llamada Educación Especial, en donde se englobaba el problema que nos ocupa, es decir, el de las personas con deficiencia auditiva; han quedado en el tintero, planes y proyectos tendientes a terminar de tajo con la llamada marginación social de las personas que carecemos de este importante sentido de la comunicación.

Pero ha quedado allí, dormido, en espera de la voluntad que quiera despertarlo y hacerlo realidad, mientras tanto, continúan sin visos de solución las dificultades con las que la casi generalidad de personas carentes de audición tropezamos desde nuestro ingreso a la primera instancia educativa, como es el kinder, donde claro, el problema lo resienten más nuestros padres que nosotros. Por nuestro estado de inconciencia; en seguida, la primaria, donde ya nos percatamos de esa brutal marginación, comenzando con los maestros: “ yo a ese niño no lo quiero en mi clase, porque como no oye, tendré que atenderlo por separado y no tengo tiempo”, continuando con los compañeros: “no vamos a juntar a nuestro juego a Juan porque no entiende lo que decimos”, es doloroso, pero nos conformamos: “ni modo, soy así, tienen razón”, en la secundaria, es mas cruel aun, pues a las burlas de los compañeros se une el claro desprecio de la compañera del tercero “B”, que: “como va a salir con un chico así, que dirán sus demás amigas”, de repente y a pesar de todo, nos encontramos en la facultad, ya con compañeros mas grandes, aunque disminuyen las burlas la marginación continua, en el aula, en la cafetería, en la diversión, aun con algunos maestros.

Cuando nos toca enfrentarnos a la realidad de conseguir trabajo, es otro de tantos calvarios que nos toca recorrer y así hasta el fin de nuestros días, vamos diciendo “ni modo, me toco a mí”

Sí, me tocó a mí, y a ti, y a ti y a muchos, la naturaleza falla, no cabe duda; pero al mismo tiempo nos pone delante el reto más grande de nuestra vida, demostrarnos primero a nosotros y luego a los demás, que somos seres con las mismas características y obligaciones y derechos que los demás, que tenemos la obligación de no conformarnos con nuestra deficiencia, sino superarla, luchar y coadyuvar para que nuestro gobierno legisle a favor de disposiciones tendientes a mejorar cada día nuestra condición de ciudadanos que si es cierto padecemos una disfunción, eso no nos resta en absoluto el título de ciudadanos.

A los señores empresarios queremos decirles que somos tan o más capaces que otros muchos para estar detrás de un escritorio, detrás de una computadora, en la nave de producción, en los almacenes, en tantas y tantas tareas de las que hasta ahora se nos ha apartado, esgrimiendo diferentes razones carentes de peso y de sentido.

A los señores maestros, que crean y confíen en nosotros.

A los compañeros en general, que somos iguales a ustedes, con las mismas ilusiones, inquietudes, proyectos y metas propios de la juventud, hagamos un todo, luchemos juntos por lo que queremos y creemos.

Hablar en nuestra sociedad de personas con deficiencia auditiva, es hablar cien por ciento de marginación en todos los renglones que conforman nuestro ente social, me he formulado muchas veces la pregunta ¿por qué?, y la única respuesta a mi alcance siempre, ha sido: falta de cultura, de concientización cultural, que en su fuerte arremetida niega valor, responsabilidad y hasta sentido común, a las personas que por causas diferentes carecemos de este importante sentido, esto quiere decir que debamos darles la razón y sentirnos con menos derechos que los demás?, sentirnos en la necesidad de suplicar o mendigar un lugar, - el que quiera darsenos-, en la sociedad?, yo pienso y siento que no. El tema de mi platica de hoy se tituló como “Los problemas de una persona con deficiencia auditiva en la sociedad mexicana”, yo me preguntó, y les preguntó a la vez: existe mayor problema para las personas como nosotros, que el de la marginación social?, ese solo hecho, es bastante para darnos cuenta de que la lucha que a pesar de que no será iniciada precisamente por nosotros, puesto que a través del tiempo se ha pugnado por nuestra total integración social, no ha sido lo suficientemente integra y fuerte para lograr los objetivos propuestos. Yo los invito a esa ardua tarea sin tregua ni cuartel, en la calle, en la oficina, en la diversión, en el hogar, que la conformidad se convierta en una sana agresividad, que en nuestro diario que hacer creemos conciencia en las personas que nos rodean que somos como ellos, o mejores que ellos, que pensamos, que sentimos, que abrigamos ilusiones, que la falla que la naturaleza imprimió en nosotros no nos impide un apice la superación, la entrega diaria a la contribución en la lucha por el progreso de México, por nuestro progreso personal, por nuestra familia, y una cosa muy importante que con hechos, demostremos a esta sociedad que a través del tiempo y hoy por hoy nos ha marginado, que somos seres humanos capaces de amar y de ser amados.


Julio César Carballido Acevedo
Estudiante de ITESM Campus Monterrey
Sky 3190779 PIN 5541424
Email: al763755@academ01.mty.itesm.mx

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